Minersa y sus filiales disponen de una enorme variedad de programas sociales adaptados a las distintas necesidades de cada lugar: Escuelas, sanidad, alimentación, viviendas, asociaciones de mujeres, integración social, fomento de la música, el deporte, la ciencia.
Minersa se ha distinguido tradicionalmente por un alto nivel ético en sus relaciones con trabajadores, clientes y proveedores. Hoy dispone de un estricto código ético aplicable a todos sus empleados, y que guía sus relaciones con terceros.
Creemos que el bienestar de las personas es esencial para el éxito. Por ello, defendemos los derechos laborales, la conciliación, la seguridad en el trabajo y la igualdad, creando oportunidades para el desarrollo profesional y personal.
Minersa rechaza cualquier tipo de discriminación por raza, género, religión o ideología, y mantiene programas de integración y promoción de las comunidades históricamente desfavorecidas.
Creemos en la dignidad y el respeto de todas las personas. Por ello, adoptamos y defendemos los derechos humanos definidos por la ONU como parte esencial de nuestra cultura empresarial.